CONTACTO: FIAT LINEA


CarsMagazine (Por Martín Egozcue).- A la venta en la Argentina desde marzo pasado, el Linea busca su lugar entre los sedanes medianos. Posicionado como la oferta más alta de Fiat en el país, este modelo también marcó el regreso de la marca italiana a ese segmento en América Latina, ocupando el lugar que años atrás ostentaba el Marea. Catalogado por algunos como “un Punto con baúl”, la realidad es que el Linea, si bien tiene innegables lazos estilísticos con aquél, fue desarrollado en forma independiente y comparte apenas un par de elementos. Disponible por ahora sólo con motor naftero de 1.9 litros y 132 CV, el Linea se destaca por su diseño y sus precios competitivos, atributos con los que enfrenta a rivales como el Toyota Corolla, Citroën C4, Peugeot 307, VW Bora o Renault Mégane II, entre otros. CarsMagazine manejó la versión Essence manual, la primera de las tres opciones disponibles en el mercado argentino y que se comercializa a 66.700 pesos.


DISEÑO
Este medio ya había tenido la oportunidad de manejar el Linea en la presentación regional que Fiat realizó en San Pablo, en septiembre del año pasado. En aquel breve contacto por las calles de la imponente y congestionada metrópoli brasileña se puntualizaron algunos conceptos que vale refrescar. Por empezar, el modelo que se comercializa en el Mercosur es idéntico al que ya se venía ofreciendo en Europa, con la única salvedad de algunas modificaciones puntuales a fin de adaptarlo al gusto y las necesidades de cada mercado. Para la Argentina, por ejemplo, se trabajó especialmente en la puesta a punto de las suspensiones. Si bien, como se dijo, algunos apresurados catalogaron al Linea como la versión sedán del Punto (el moderno hatchback que llegó a la Argentina en 2007), Fiat se encargó de remarcar las diferencias entre ambos modelos. Concretamente, las dos únicas piezas en común entres las carrocerías son el parabrisas y las puertas delanteras. El resto corresponde a desarrollos independientes que, desde luego, comparten estilos.


Fruto del trabajo de los centros de diseño de Fiat en Brasil e Italia, el Linea demandó una inversión global de 250 millones de euros, con 350.000 horas destinadas al desarrollo de 100 prototipos que fueron probados durante 1,5 millones de kilómetros (distancia equivalente a 40 vueltas al mundo). El resultado fue un vehículo de trazos elegantes y modernos, con identidad propia más allá del Punto, sobre todo del parante central hacia atrás. Respecto del hatchback, el Linea es 53 centímetros más largo y su distancia entre ejes es 9 centímetros mayor. El armónico y atractivo diseño exterior del sedán tiene su continuidad a la hora de abordarlo. Y si bien hay varios elementos en común con el Punto, como la consola, también hay ítems diferenciadores, como por ejemplo el instrumental de estilo reto. Una solución original pero que tal vez no resulte la más práctica a la hora de la lectura.


MOTOR / PRESTACIONES / CONSUMO
Aunque es muy probable que a corto plazo incorpore el moderno diesel 1.3 Multijet que ya ofrece el Punto en la Argentina, por ahora el Linea propone una única motorización naftera. Se trata de la planta motriz producida por Fiat Powertrain Technologies en Córdoba, de 1.9 litros, 4 cilindros, 16 válvulas y 132 CV. Una novedad de la marca no sólo en el país sino en la región, y que supone un claro paso adelante respecto del impulsor de 1.8 litros de origen General Motors, demasiado gastador y de tecnología comparativamente anticuada. Con este motor “made in Córdoba”, el Linea brinda prestaciones adecuadas para un vehículo familiar, sin destacarse especialmente por las cifras frente a sus competidores. La velocidad máxima supera los 180 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h demanda casi 11 segundos. El torque máximo, que se alcanza recién a las 4.500 rpm, obliga a manejar en torno a ese régimen para que el motor esté siempre “despierto”. Para ello hay que valerse de la transmisión manual de cinco marchas, precisa aunque de recorrido algo largo.


A la hora de medir el consumo, CarsMagazine registró un gasto de 11 litros cada 100 kilómetros en tránsito urbano, lo que se traduce en una aceptable autonomía de 550 km. Pero las cifras se destacan más a la hora de llevarlo a la ruta, donde circulando a 100 km/h constantes “pide” 6,5 litros cada 100 km, lo que permite recorrer más de 900 km sin pasar por el surtidor. Viajando a 130 km/h el consumo asciende a 8,5 litros, una cantidad también contenida que posibilita unos 700 km de autonomía. Si bien el Linea está configurado para un andar sereno, con el acento puesto en el confort de marcha como uno de sus puntos destacables, la configuración de las suspensiones no lo deja en falta a la hora del tránsito rutero. En otras palabras, copia tan bien las imperfecciones de las calles porteñas como encara curvas de media o alta velocidad.


POSICION MANEJO / HABITABILIDAD / BAUL
Una vez que uno acomoda la butaca (regula en altura) y la columna de dirección (en altura y profundidad), inmediatamente tiene la sensación de que el auto le “calza perfecto”. El agradable grip del volante forrado en cuero (de serie) y las hendiduras que éste presenta para apoyar perfectamente los pulgares sobre el aro, acrecientan esa percepción. Con todos los comandos al alcance de la mano y bien ubicados, manejar un Linea resulta una experiencia sumamente placentera. El único elemento que termina siendo contraproducente es el apoyabrazo delantero: si bien en ruta resulta útil para descansar sin quitar la mano del volante, en ciudad resulta incómodo al operar la caja y uno acaba plegándolo. La visibilidad trasera no es de las más generosas, pero los apoyacabeza posteriores son de los que copian el lomo del respaldo y al “esconderse”, facilitan la cuestión. Un punto que resta en visibilidad es el formato de los espejos exteriores, atractivos en su terminación puntiaguda pero con un campo reducido.


El Linea presenta una destacable habitabilidad interior para cuatro pasajeros adultos y un ocasional quinto. El espacio para las piernas en las plazas traseras es generoso y los portaobjetos, de todo tipo y tamaño, abundan y sobre todo, son prácticos. El baúl, por su parte, tiene una capacidad de 500 litros de carga, cifra que no es la mejor pero tampoco la peor frente a sus rivales (ej: los 520 litros del Mégane II y los 455 litros del Bora). El respaldo trasero se puede rebatir por partes, lo que permite transportar elementos voluminosos sin desafectar por completo la habitabilidad posterior. En el piso del baúl, debajo de una prolija alfombra, está alojada la rueda de auxilio, de igual medida que las titulares pero montada sobre llanta de chapa.


EQUIPAMIENTO: CONFORT Y SEGURIDAD
De serie, la versión Essence cumple con lo que puede considerarse obligatorio en vehículos de este precio y segmento. En seguridad, el doble airbag frontal y los frenos con sistema ABS forman parte del equipamiento base, al que se agregan los faros antiniebla. En cambio, los airbags laterales y de cortina son opcionales, incluso en la variante “full” denominada Absolute. Un faltante notorio en toda la gama son los anclajes Isofix para sillas de niños. En confort, la dotación de serie comprende “pack” eléctrico completo, aire acondicionado, dirección hidráulica, radio con CD-MP3 y comando en el volante, computadora de abordo, aperturas internas de baúl y tanque, y sensor de estacionamiento trasero. Brilla por su ausencia, incluso como opcional, el techo corredizo. Lo que sí puede agregársele al Essence son los sensores de lluvia y crepuscular, el sistema Blue&Me, la conexión Bluetooth y los tapizados de cuero.


CONCLUSION
Con el diseño como punta de lanza de la imagen de “La Nueva Fiat”, justo en el año del 90° aniversario de la marca en el país, el Linea tiene con qué ganarse su lugar entre los sedanes del segmento C. Su posicionamiento en precios y la garantía de tres años o 100.000 kilómetros son otros atributos que, junto al confort de marcha y los dispositivos tecnológicos opcionales, podrían inclinar la balanza a favor de un producto que se enfrenta a rivales de peso y con más tiempo de permanencia y penetración en el mercado.

LA BALANZA
A favor
- Diseño y estilo
- Precio comparativo
- Garantía de 3 años
En contra
- Prestaciones contenidas
- Equipamiento opcional

EQUIPAMIENTO DESTACADO
- Airbags frontales (conductor y pasajero)
- Aire acondicionado c/salida para plazas traseras
- Apertura interna de baúl y tapa de combustible
- Apoyacabezas (5) regulables en altura
- Asiento del conductor regulable en altura
- Asiento trasero bipartido con apoyabrazos central
- Cierre centralizado y automático a 20 km/h
- Cinturones inerciales de 3 puntos en las 5 plazas
- Computadora de abordo
- Control de velocidad crucero
- Dirección hidráulica
- Espejos y alzacristales eléctricos (4) “one touch”
- Faros antiniebla delanteros
- Follow me home (temporizador de luches)
- Frenos con ABS
- Porta-anteojos
- Radio-CD-MP3 con comando en el volante
- Sensor de estacionamiento trasero
- Tercera luz de stop
- Volante regulable en altura y profundidad

FICHA TECNICA
Carrocería: sedán, 4 puertas, 5 plazas
Motor: naftero, delantero transversal, 4 cilindros, 16 válvulas
Cilindrada: 1.839 cc
Alimentación: multipunto secuencial
Potencia máxima/régimen: 132 CV/5.750 rpm
Par máximo/régimen: 18,1 kgm/4.500 rpm
Velocidad máxima:182 km/h
Aceleración 0 a 100 km/h: 10,7s
Tracción: delantera
Dirección: hidráulica con piñón y cremallera
Transmisión: manual de 5 velocidades
Frenos: a disco en las 4 ruedas, delanteros ventilados
Llantas: de aleación liviana de 15”
Neumáticos: Firestone Firehawk 195/65/R15
Dimensiones: largo, 4,45 m; ancho, 1,70 m; alto, 1,49 m; entreejes, 2,60 m
Peso (orden de marcha): 1.315 kg
Capacidad baúl: 500 litros
Capacidad tanque: 60 litros
Consumo urbano: 11 litros/100 km (autonomía: 545 km)
Consumo a 100 km/h: 6,5 litros/100 km (autonomía: 923 km)
Consumo a 130 km/h: 8,5 litros/100 km (autonomía: 705 km)

PRECIO Y GARANTIA
La versión probada, Essence con transmisión manual, se comercializa a 66.700 pesos. La opción Essence con caja automática Dualogic cuesta $ 72.700 y la alternativa Absolute (sólo disponible con transmisión automática) se ofrece por $ 80.600. En todos los casos, el motor es el naftero de 1.9 litros y 132 CV, y la garantía, de tres años o 100.000 kilómetros.

ALGUNOS RIVALES
Citroën C4, Peugeot 307, Volkswagen Bora, Nissan Tiida, Toyota Corolla, Renault Mégane II, Ford Focus Exe, Chevrolet Vectra