CONTACTO: RENAULT SYMBOL


CarsMagazine (Por Martín Egozcue).- Presentado en sociedad a fines de 2008, pero comercializado desde febrero, el Symbol se ha constituido en la nueva apuesta de Renault Argentina en el cada vez más competitivo segmento de los sedanes compactos. Se trata de un modelo fabricado en el país sobre la plataforma del Clio II tricuerpo (que ya dejó de producirse), pero que presenta un diseño mucho más logrado y una imagen de “más auto” que aquel. Acorde a las necesidades de una familia tipo, el Symbol se destaca por sus eficientes motorizaciones, tanto naftera como diesel, el baúl más generoso del segmento y una cuidada terminación que supera a la de su predecesor. CarsMagazine probó la versión naftera de mayor equipamiento –Luxe 1.6 16 válvulas– que se comercializa a 58.660 pesos. A continuación, las conclusiones…

Fabricado en la planta de Renault Argentina en Santa Isabel, Córdoba, el Symbol llegó para competir en la franja alta de los sedanes de segmento B. A juicio de la propia automotriz, sus rivales más directos son el Peugeot 207 Compact Sedán y el Volkswagen Voyage. Pero también encuentra como competidores al Chevrolet Aveo, Ford Fiesta Max y Fiat Siena. La producción local del Symbol demandó una inversión de 200 millones de pesos, que implicó la corrección y ampliación de la plataforma del Clio tricuerpo, manteniendo el mismo grupo motopropulsor. Sin embargo, no se trata de un producto local ni regional, sino global, ya que diseñado en Francia con una inversión de 100 millones de euros, inicialmente se fabricó en Turquía para el mercado europeo. En la oferta de Renault Argentina, el Symbol se ubica por encima del Logan y por debajo de la línea Mégane.


DISEÑO
El Clio tricuerpo era, tal vez, uno de los sedanes compactos que más prejuicios generaba por su diseño. Concebido inicialmente como un vehículo de dos volúmenes, la posterior integración del baúl, fomentada por la demanda de un cliente fiel a la marca del rombo que evidenciaba esa necesidad, no fue del todo feliz en cuanto a estética. Se notaba claramente que estaba “como agregado”. En el Symbol nada de eso ocurre: nació como un auténtico sedán y el tercer volumen presenta una sintonía mucho más feliz respecto del resto del vehículo. Incluso, su vista de 3/4 trasera es, quizá, hasta de las más atractivas. De frente, su personalidad está más definida, principalmente por las grandes ópticas que se extienden por sobre los guardabarros. La vista lateral seguramente es la que menos transmite y entre los pilares B y C (el central y el trasero), la que mayores reminiscencias presenta con el Clio. Como sea y para graficarlo con sencillez, el Symbol es “más lindo” que suantecesor.


MOTOR / PRESTACIONES / CONSUMO
La motorización es uno los atributos de la línea Symbol, ya sea en variante nafta o diesel. En este caso, la versión evaluada fue la impulsada por el conocido K4M del rombo, de 1.6 litros, 16 válvulas y 106 CV. Se trata de una planta motriz que acelera con suavidad pero con decisión a la vez, permitiendo una buena elasticidad y las mejores recuperaciones en comparación directa con sus rivales de segmento. Con su torque máximo por encima de las 3.500 rpm, el impulsor responde incluso a bajo régimen, sorteando con facilidad en 3ª marcha cualquier lomo de burro o cuneta de discreta altura/profundidad. No es de esos motores que en el tránsito urbano “pide” enseguida la 2ª velocidad para sortear cada esquina. La caja manual de 5 marchas, precisa en su accionar y recorrido, resulta adecuadamente relacionada.


El Symbol es un auto concebido para el uso familiar, que presenta un decente equilibrio entre confort de marcha en ciudad y comportamiento dinámico en ruta. Resiste con dignidad los cada vez más grandes y numerosos baches porteños, y con un buen despeje evita contactos con el suelo. Asimismo, cuando se lo exige a velocidades legales (no más de 130 km/h en autopista) responde con franqueza a los cambios de dirección. Sobrepasando los requerimientos del usuario común presenta lógicas inclinaciones, pero claramente no se trata de un vehículo de espíritu deportivo.


Graficándolo todo en números, la aceleración de 0 a 100 km/h se alcanza en poco más de 10 segundos, mientras que la velocidad punta llega (dato de fábrica) a 187 km/h. En el tránsito urbano, el consumo medido por CarsMagazine fue de 9,5 litros cada 100 kilómetros, lo que se traduce en una autonomía superior a los 500 kilómetros (tanque de 50 litros). A la hora de encarar una ruta o autopista, el gasto se contiene en menos de 6 litros circulando a 100 km/h constantes, lo que proporciona una autonomía de 850 kilómetros. En tanto, el consumo casi roza los 8 litros para los 100 kilómetros viajando a 130 km/h, una cifra en sintonía con el promedio para impulsores de esta cilindrada.

POSICION MANEJO / HABITABILIDAD / BAUL
Aunque el volante sólo se regula en altura, la posibilidad de modificar en ese mismo sentido la butaca favorece una adecuada posición de manejo para casi todas las tallas. Revestido en cuero en la versión Luxe, el volante resulta de tacto agradable, así como también la palanca de cambios, forrada en el mismo material. Se aprecia en general una cuidada terminación interior que supera la vista en el Clio II, con un panel sobrio pero bien presentado. Para el conductor, el instrumental es claro y los comandos están al alcance de la mano, con la salvedad de que no es posible operar desde ese puesto los alzacristales traseros (a menos que se estire la mano derecha hacia atrás). Allí está uno de los puntos más cuestionables que hacen al confort de los pasajeros posteriores, ya que las teclas para operar las ventanillas están en el piso, justo entre las butacas delanteras, lo que obliga a estirarse y agacharse. La cuestionada posición, que obedece una solución simplificadora y ahorradora de costos (menos cableado interior), no es exclusiva de este modelo ni tampoco de la marca del rombo.


La habitabilidad delantera es satisfactoria, con una guantera respetable en volumen (de las que alojan los elementos en su auténtico interior y no dentro de la tapa). Un doble portavaso en la consola central resulta una buena alternativa, pero si por eso no dejara de haber un espacio auténticamente pensado para depositar llaves, monedas u otro elemento que, a falta de un fondo de goma, tiende a hacer ruido con el movimiento. La visibilidad posterior se ve algo reducida porque los apoyacabezas, que se regulan en altura, no son de los que “copian” el lomo del respaldo y se disimulan, permitiendo un mayor campo visual. El espacio en las plazas traseras es menor al imaginado desde afuera. No es el más generoso para las piernas, incluso con los asientos delanteros desplazados hacia adelante (en el caso de un conductor no muy alto). Además, también se presenta complicado el acceso. Una persona de 1,70 metros ya debe agacharse más de lo usual para entrar.


En compensación, el baúl es el más generoso de su segmento, con 506 litros de capacidad y una boca de carga amplia. Sólo el Siena llega a los 500 litros en un rubro donde el Symbol se luce. Claro que siempre hay un “pero”. A diferencia de todos sus competidores, el respaldo trasero sólo es rebatible en forma enteriza. Así, si uno pretende cargar un elemento voluminoso o largo que “penetre” en el interior del habitáculo, se elimina la posibilidad de que alguien viaje atrás. Por último, los soportes de la tapa del baúl son de los que se “meten” adentro, lo que en el caso de una carga máxima de equipaje puede dañar justamente alguna de las valijas. Bajo el piso del baúl se aloja la rueda de auxilio, que se presenta en llanta de chapa pero en neumático de igual medida que los “titulares”.

EQUIPAMIENTO: CONFORT Y SEGURIDAD
En el primer rubro, la versión Luxe se destaca con un elemento no común en las variantes “full” de sus rivales, a excepción del 207 Compact: el climatizador automático, que responde con rapidez y eficiencia. La vida a bordo se hace más fácil con el “pack” eléctrico de espejos y ventanillas (aunque sólo haya “one touch” para bajar la del conductor), el cierre automático de puertas en rodaje, la computadora de abordo y la dirección asistida. La radio reproduce CD con música en formato MP3 y tiene comando en el volante, pero podría incluir una entrada auxiliar o, como ofrece el Fiesta Max, conexión para iPod y USB. Tampoco se dispone de apertura interna del baúl (sí el destrabe) y de la tapa del tanque, lo que sí incluyen el Siena y el Aveo.


En cuanto a seguridad, el “full” del Symbol cumple con lo que puede exigirse en vehículos de esta franja de precios, con el doble airbag frontal (la versión “base” ofrece de serie bolsa de aire para el conductor) y los frenos con sistema ABS. Pero falta el aviso sonoro de colocación del cinturón, algo clave para complementar la utilidad de los airbags. A la dotación se agrega la tercera luz de stop, los faros antiniebla delanteros y trasero (no todos los rivales incluyen este último) y la alarma periférica. Como la mayoría, sólo ofrece cuatro apoyacabezas y el cinturón trasero central es ventral. El único que se acuerda de la cabeza del quinto pasajero es el Siena, y el que lo ajusta con un cinturón de tres puntos es el Aveo. El modelo de Chevrolet es también el único que trae ganchos Isofix para sillas de niños. Por tratarse de coches familiares, deberían estar en todos.

CONCLUSION
El Symbol supone un claro paso adelante en diseño y posicionamiento respecto del Clio II tricuerpo. Se lo ve claramente como “más auto” por dentro y por fuera; y aunque mantenga sus limitaciones de espacio interior, se luce con el baúl más grande. La compra de este producto del rombo, que supondrá un acto más racional que emocional, está respaldada por una garantía de un año, un plazo que a esta altura –y no es algo exclusivo de Renault– suena a poco, sobre todo con rivales directos (los de VW y Peugeot) que ofrecen el doble. Como sea, la carta del Symbol está en la mesa, dispuesta a “bancarse” un “retruco” frente a cualquiera de sus rivales.

LA BALANZA
A favor

- Motorización y prestaciones
- Terminación de materiales
- Volumen de carga del baúl
En contra
- Acceso y habitabilidad trasera
- Respaldo trasero se rebate entero
- Posición de alzacristales traseros

EQUIPAMIENTO DESTACADO
- Airbags frontales (conductor y acompañante)
- Alarma periférica
- Alzacristales eléctricos (“one touch” sólo conductor)
- Apoyacabezas (4) regulables en altura
- Butaca del conductor regulable en altura
- Cierre automático en rodaje y centralizado a distancia
- Cinturones de 3 puntos (4) y trasero central ventral
- Climatizador automático
- Computadora de abordo
- Dirección asistida
- Espejos exteriores eléctricos
- Faros antiniebla (delanteros y trasero)
- Frenos con sistema ABS
- Llantas de aleación liviana de 15”
- Radio AM/FM con CD-MP3 y comando satelital
- Tercera luz de stop
- Volante regulable en altura, revestido en cuero

FICHA TECNICA
Carrocería: sedán, 4 puertas, 5 plazas
Motor: naftero, delantero transversal, 4 cilindros, 16 válvulas
Cilindrada: 1.598 cc
Alimentación: inyección electrónica multipunto
Potencia máxima/régimen: 106 CV/5.750 rpm
Par máximo/régimen: 15,1 Kgm/3.750 rpm
Velocidad máxima: 187 km/h
Aceleración 0 a 100 km/h: 10,3s
Tracción: delantera
Dirección: con asistencia hidráulica
Transmisión: manual de 5 velocidades
Frenos: delanteros a discos ventilados, traseros a tambor
Llantas: de aleación de 15”
Neumáticos: Continental Premium Contact, medida 185/55/R15
Dimensiones: largo, 4.261 mm; ancho (con espejos), 1.925 mm; alto, 1.439 mm; entre ejes, 2.473 mm
Peso (orden de marcha): 1.045 kg
Capacidad baúl: 506 litros
Capacidad tanque: 50 litros
Consumo urbano: 9,5 litros/100 km (autonomía: 525 km)
Consumo a 100 km/h: 5,9 litros/100 km (autonomía: 845 km)
Consumo a 130 km/h: 7,7 litros/100 km (autonomía: 650 km)

PRECIO Y GARANTIA
La versión probada, Luxe 1.6 16 válvulas, se comercializa a 58.660 pesos. En opciones en nafteras hay dos alternativas más económicas: Pack 1.6 8 válvulas por $ 47.970, y Confort 1.6 16 válvulas por $ 53.120. La gama diesel está compuesta por el Pack 1.5 dCi a $ 56.340, y el Confort 1.5 dCi a $ 60.540. En todos los casos, la garantía es de un año sin límite de kilometraje.

ALGUNOS RIVALES
Peugeot 207 Compact Sedán, Volkswagen Voyage, Chevrolet Aveo, Ford Fiesta Max y Fiesta Siena