CONTACTO: CITROËN C4 (5 PUERTAS)


CarsMagazine (Por Martín Egozcue).- Luego del lanzamiento del C4 Sedán en 2007, Citroën Argentina emprendió la segunda fase de su proyecto industrial a gran escala: el C4 bicuerpo, un producto que la marca francesa introdujo en el mercado local en noviembre pasado para complementar su oferta dentro del competitivo segmento C. Con innegables rasgos que lo unen a su hermano tricuerpo, el C4 hatchback se diferencia sin embargo por un diseño que ha superado en aceptación al del sedán y desde luego, por el perfil de cliente al que apunta. Disponible en una gama que comprende cinco versiones, la opción inicial, con motor naftero de 1.6 litros y 110 CV, se constituye en un interesante alternativa por su relación precio/producto ($ 68.510). Esta es, justamente, la variante que evaluó CarsMagazine.


DISEÑO
Con lograda imagen de coche elegante y señorial, destinado a ese cliente tipo masculino que ya peina canas, el C4 Sedán se consolidó rápidamente entre los tricuerpo medianos. Dotado de avanzada tecnología y sobre la base de una fuerte campaña promocional, se lo empezó a ver cada vez más en las calles y rutas de la Argentina. Pese a eso, la figura del C4 Sedán no terminó de convencer a algunos en su remate posterior, concretamente en la integración del tercer volumen (el baúl) con el resto del auto. Tarea nada sencilla, por cierto, a la hora de lograr una solución armónica, incluso en un caso en el que no se trataba de “un bicuerpo transformado en tricuerpo”, sino de un modelo que había nacido como sedán.


Pero aquellas dudas que a algunos todavía les quedan sobre la imagen del C4 Sedán han desaparecido en esta versión hatchback, cuyas líneas traseras prácticamente no encuentran detractores y por el contrario, se llevan todos los aplausos. El C4 en carrocería de 5 puertas –una silueta que apunta un usuario más joven y dinámico– posiblemente ocupe el escalón más alto del podio en diseño entre sus rivales directos, como el Peugeot 307 (con el que comparte la misma plataforma), el Ford Focus, el Nissan Tiida, el Fiat Stilo y los Chevrolet Astra. Lo de los hatchbacks más atractivos que sus hermanos sedanes es, en definitiva, una tendencia generalizada, ya que ocurre lo mismo en Peugeot, donde el diseño del 307 Sedán no transmite demasiado; o en Nissan, donde la figura del Tiida tricuerpo difícilmente hará girar la cabeza para verlo dos veces. En el caso del C4, no hay diferencias desde el parante central (pilar B) hacia adelante entre el sedán y el “hatch”, mientras que en la mitad trasera es donde se marcan los contrastes de espíritu.

MOTOR / CONSUMO / PRESTACIONES
Esta versión X, primera en la oferta de la gama, está equipada con el conocido impulsor naftero de 1.6 litros y 110 CV del Grupo PSA. Es el mismo motor presente en el C3 o en los 207 Compact y 307 de la marca “prima”. De consumo contenido, esta planta motriz alcanza su torque máximo recién a las 5.000 rpm, lo que obliga a “llevarlo en vueltas” si uno pretende extraer lo mejor de él. Si se lo maneja relajadamente, el gasto de combustible difícilmente se convierta en un problema, ya que se las arregla con unos 9 litros cada 100 kilómetros en ciudad y se destaca especialmente en el tránsito en ruta, donde “pide” sólo 6 litros circulando a 100 km/h constantes. Con un tanque de 60 litros, la autonomía respetando ese tren de marcha supera los 900 kilómetros.


Las prestaciones no son para despeinarse, pero sí respetables. La velocidad máxima (declarada por el fabricante) es de 191 km/h y la aceleración de “0 a 100” se logra en 11,8 segundos. Como puede esperarse, las cifras son levemente mejores respecto del C4 Sedán (185 km/h y 12,3s), que pesa 81 kg más (en orden de marcha) en la versión con el mismo motor. Sin llegar a ser un deportivo (no estamos frente a la coupé C4 VTS con espíritu de rally), el C4 bicuerpo muestra un seguro andar en rutas o autopistas, con respuestas francas a requerimientos dentro de los límites lógicos. Está claro que es un vehículo que se “banca” más caballos, como los 143 CV que ofrece el motor de 2.0 litros. Pese a ello, su andar no escatima en confort en el tránsito urbano. La transmisión manual de 5 marchas, con relaciones que se acortan tal vez por demás en los dos últimos engranajes, es de accionar suave y recorrido largo pero preciso.


POSICION MANEJO / HABITABILIDAD / BAUL
A pesar de ser la versión de ingreso a la gama, el C4 1.6 X ofrece doble regulación, en altura y profundidad, de la columna de dirección, lo que sumado a la posibilidad de modificar la altura de la butaca permite encontrar una adecuada posición de manejo para cualquier talla de conductor. Los comandos están bien ubicados, hay cantidad y variedad de portaobjetos y la calidad de terminación es acorde a lo que ofrece el segmento. No se luce especialmente en ese rubro, pero tampoco desentona. Lo primero a lo que uno debe acostumbrarse al volante de un C4 es al novedoso instrumental digital, que se presenta dividido en cuatro secciones: dos en el volante (de centro fijo), otra sobre el tablero y la restante en la consola junto al equipo de audio. Una disposición que impone un tiempo de adaptación y que por ahora, parece sumar tantos adeptos como detractores. Pero que es original y vanguardista, no cabe duda.


Sin cambios en el diseño interior, las diferencias entre el C4 hatchback y el sedán aparecen en las plazas traseras, donde el espacio es lógicamente menor. Con 11 centímetros menos de distancia entre ejes no puede pretenderse la misma comodidad para los pasajeros posteriores. Y con una carrocería que resulta 51 centímetros más corta, lo mismo ocurre con la capacidad del baúl, que de los 513 litros del tricuperpo se vio reducida a apenas 320 litros (un 38% menos). Así, el espacio para la carga de equipaje en el bicuerpo resulta de los más modestos frente a sus rivales. Al menos, el respaldo de los asientos posteriores puede rebatirse en 1/3 - 2/3 o por completo, lo que amplía el volumen hasta más de 1.000 litros.


EQUIPAMIENTO: CONFORT Y SEGURIDAD
A la hora de revisar la dotación de equipamiento, esta versión X resigna valiosos elementos que son exclusivos de las variantes superiores, pero cumple con los que uno exigirá en un automóvil de este valor y segmento. En seguridad, aprueba con el doble airbag frontal, los frenos con sistema ABS que actúan sobre cuatro discos (más asistencia al frenado de urgencia y repartidor electrónico de la fuerza aplicada), los anclajes Isofix (2) en las plazas traseras (para el padre que de pronto vio agrandada la familia…) y el cierre automático de puertas. Otro detalle importante: el aviso visual y sonoro que termina obligando al conductor a colocarse el cinturón de seguridad. Y aquí, una suerte de contradicción: si bien cumple con 5 cinturones inerciales de tres puntos sin discriminar al pasajero trasero central, no hay para éste un quinto apoyacabeza. Un elemento que no debería hacer la diferencia.


Pasando al confort, rubro que (lamentablemente a veces) para varios clientes termina siendo más influyente que la seguridad, lo más destacado pasa por la radio con CD y MP3, que sin embargo carece de entrada USB (hay coches de segmentos inferiores que lo traen de serie); el aire acondicionado, la dirección asistida variable, la computadora de abordo, el control de velocidad crucero, el volante con mandos satelitales y el pack eléctrico de espejos y alzacristales (que no incluye a las ventanillas posteriores).

CONCLUSION
Con un diseño que posiblemente sea el que más seduce entre los hatchback medianos, una motorización rendidora y austera en consumo, una dotación de equipamiento que aprueba el examen y sobre todo, un precio atractivo, el C4 bicuerpo se erige como un jugador de primera línea en su segmento. Tal vez una garantía de fábrica extendida a dos años (en lugar de uno) que lo iguale en ese rubro con el 307 o el Tiida, despejaría cualquier posible duda a la hora de evaluar su compra.

LA BALANZA
A favor
- Relación precio/producto
- Diseño e imagen - Consumo contenido
En contra
- Habitabilidad trasera
- Garantía reducida

EQUIPAMIENTO DESTACADO
- ABS + asistencia frenado de urgencia y distribución electrónica
- Airbag doble frontal (conductor y acompañante)
- Aire acondicionado
- Alzacristales delanteros y espejos exteriores eléctricos
- Anclajes Isofix (2) para sillas de niños
- Apoyacabezas (4) regulables en altura
- Asiento del conductor regulable en altura
- Asiento trasero rebatible 1/3 - 2/3
- Aviso de cinturón no abrochado (conductor)
- Cierre automático de puertas
- Cinturones inerciales de tres puntos (5)
- Computadora de abordo
- Control de velocidad crucero con limitador
- Faros antiniebla traseros
- Radio-CD-MP3 con comando al volante
- Tercera luz de stop
- Volante multifunción regulable en altura/profundidad

FICHA TECNICA
Carrocería: hatchback, 5 puertas, 5 plazas
Motor: naftero, delantero transversal, 4 cilindros, 16 válvulas
Cilindrada: 1.587 cc
Alimentación: inyección electrónica multipunto
Potencia máxima/régimen: 110 CV/5.750 rpm
Par máximo/régimen: 147 Nm/5.000 rpm
Velocidad máxima: 191 km/h
Aceleración 0 a 100 km/h: 11,8s
Tracción: delantera
Dirección: asistida variable
Transmisión: manual de 5 velocidades
Frenos: a disco en las 4 ruedas, delanteros ventilados
Llantas: de acero con embellecedor
Neumáticos: Michelin Energy, medida 195/65/R15
Dimensiones: largo, 4,26 m; ancho, 1,77 m; alto, 1,45 m; entre ejes, 2,60 m
Peso (orden de marcha): 1.243 kg
Capacidad baúl: 320 litros (ampliable hasta 1.023 litros)
Capacidad tanque: 60 litros
Consumo urbano: 9,5 litros/100 km (autonomía: 630 km)
Consumo a 100 km/h: 6,3 litros/100 km (autonomía: 950 km)
Consumo a 130 km/h: 8,4 litros/100 km (autonomía: 715 km)

PRECIO Y GARANTIA
La versión probada, 1.6 X, se comercializa a 68.510 pesos. La gama naftera se completa con las variantes 2.0 SX ($ 80.830), 2.0 Exclusive ($ 90.260) y 2.0 Exclusive Plus ($ 97.890). En motorización diesel las alternativas son 2.0 HDi X ($ 79.050), 2.0 HDi SX ($ 86.970) y 2.0 HDi Exclusive ($ 98.340). En todos los casos, la garantía es de un año sin límite de kilometraje.

ALGUNOS RIVALES
Peugeot 307, Ford Focus, Nissan Tiida, Fiat Stilo, Chevrolet Astra